Información de carácter formativo y educativo. No pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de su médico. Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por su médico considerando su caso concreto. Actualización: 06/2026.

La importancia del diagnóstico preciso para el inicio del tratamiento


La importancia del diagnostico preciso para el inicio del tratamiento

Diversas publicaciones sugieren que la dispepsia de algunos pacientes se explicaría por la existencia de una infección por Helicobacter pylori en su mucosa gástrica.
De la misma forma, se ha encontrado que la mejoría sintomática de la dispepsia con tratamiento contra H. pylori persiste más allá de un año de haberlo concluido, mientras que los pacientes que toman tratamiento para mejorar sintomatología sufren recidivas de los síntomas de forma más o menos inmediata.1,2

Por otra parte, se ha descrito una posible asociación entre el tratamiento de la infección del H. pylori y la reducción del riesgo de otras enfermedades tales como la úlcera péptica y otras patologías, motivo por el que es importante realizar un diagnóstico preciso. Diversos estudios han observado una asociación entre la infección por H. pylori y un mayor riesgo de cáncer gástrico2,3. No obstante, este tipo de cáncer es poco frecuente y su aparición depende de múltiples factores. Por ello, es el profesional sanitario quien debe evaluar cada situación de forma individual.

También se ha observado una posible asociación entre la infección por Helicobacter pylori y algunas alteraciones como la anemia ferropénica de origen no aclarado,1,3,4,5 determinados trastornos de las plaquetas o niveles bajos de vitamina B12.1,3 No obstante, estas situaciones pueden tener múltiples causas, por lo que es importante que un profesional sanitario valore cada caso de forma individual.
Por todas estas razones, las publicaciones más recientes recomiendan ofrecer un tratamiento dirigido a eliminar la infección por H. pylori a todo el paciente diagnosticado de infección con un grado de recomendación alto y una calidad de la evidencia moderada, de ahí la importancia del diagnóstico de dicha infección.

Esta necesidad de un diagnóstico riguroso se sustenta no solo en la evidencia, comentada anteriormente, de que H. pylori es un factor de riesgo para la úlcera péptica (multiplica por 3 el riesgo de aparición de úlcera gástrica y por 20 el de úlcera duodenal), sino también en el hecho de que los infectados por H. pylori son el principal reservorio para la transmisión de la infección en la comunidad, por lo que su erradicación contribuye a reducir el número de sujetos capaces de transmitir la infección.2,3

El profesional sanitario valorará realizar pruebas adicionales para evaluar la eficacia del tratamiento al menos 4 semanas después de finalizarlo. Esta comprobación de la erradicación debería ser sistemática en todos los pacientes, pues previene las posibles secuelas y los costes adicionales que ocasionaría la persistencia de la infección.6

Como conclusión, y teniendo en cuenta todos los argumentos expuestos anteriormente, señalar que es indispensable recalcar la importancia del diagnóstico preciso de la infección por H. pylori en este tipo de pacientes para poder, por un lado, conocer si es necesario realizar tratamiento adecuado para dicho germen y, por otro, actuar en la prevención de futuros cuadros de úlcera péptica y neoplasias gástricas en estos pacientes.

María Teresa Gil Ruiz

Servicio de Análisis Clínicos.
Hospital General Universitario Nuestra Sra. del Prado, Toledo

Bibliografía

  1. Gisbert J.P, Calvet X., Bermejo F., et al. III Conferencia Española de Consenso sobre la infección por Helicobacter pylori. Gastroenterol Hepatol 2013; 36: 340-74.
  2. Sugano K., Tack J., Kuipers E.J., et al. Kyoto global consensus report on Helicobacter pylori gastritis. Gut 2015; 64: 1353-67.
  3. Malfertheiner P., Megraud F., O’Morain C.A., et al. Management of Helicobacter pylori infection (the Maastricht V Florence Consensus Report. Gut 2017; 66:6-30.
  4. Goddard A.F., James M.W., McIntyre A.S., et al. British Society of Gastroenterology. Guidelines for the management of iron deficiency anaemia. Gut 2011; 60: 1309-16.
  5. Stasi R., Sarpatwari A., Segal J.B., et al. Effects of erradication of Helicobacter pylori infection in patients with immune thrombocytopenic purpura:a systemic review. Blood 2009; 113: 1231-40.
  6. Neil G.A., Suchower L.J., Ronca P.D., et al. Time of Helicobacter pylori eradication assessment following treatment. Helicobacter 1997; 2: 13-20.